domingo, 8 de enero de 2012

Nocturna




Un avión procedente de Berlín aterriza en Nueva York. Pero algo no funciona bien desde el momento en que toma tierra. Todas las luces del avión están apagadas, nadie responde a las llamadas de la torre de control, nadie contesta a los teléfonos móviles. Parece como si el avión estuviese muerto...


Lo que al principio se considera un virus muy contagioso pronto se revela como algo aterrador. Los “infectados” tienen mucha sed y sólo quieren beber... sangre. La epidemia se propaga a una velocidad de vértigo, y en pocos días toda la isla de Manhattan está invadida. Pero esto no ha hecho más que comenzar. Hay un plan siniestro para conquistar rápidamente todo el planeta.


Los viejos vampiros han regresado. La lucha entre el bien y el mal vuelve a encarnarse en estas criaturas tan antiguas como actuales. La desigual lucha entre estos seres sobrenaturales y una raleada banda de héroes humanos nos arrastra a una historia llena de acción, alianzas, traiciones y batallas que nos hace reflexionar sobre la condición humana, en la mejor tradición de las películas de su autor, Guillermo del Toro.




DESEARÁS QUE SÓLO SEA UN CUENTO



Este famoso escritor, productor y director, nos brinda esta primera entrega de la saga oscura que nos transporta a un mundo donde los vampiros existen pero, este vampirismo no del tipo del que estamos acostumbrados. Como siempre Del Toro nos brinda un ambiente rico y unos personajes bien establecidos que irán entrelazando sucesos y situaciones. Desde un punto por decirlo de alguna manera realista nos sumerge en un mundo al punto apocalíptico donde cualquiera puede ser infectado...








Bienvenidos....

Bien pocos lectores, sé que este será un mmm comienzo interesante, ya que he cerrado mil otros dos blogs esto con la finalidad de unirlos y así rescatar un poco de lo que había ahí y que no le brindaba mucha de mi atención.

Que tipo de entradas habrá aquí... pues bien... desde pequeñas incoherencias mías, reseñas, libros, música y babosada y media que se me ocurra. Espero les guste y como siempre digo... si no te gusta... pues.... no es mi problema.


miércoles, 10 de marzo de 2010

Vivir en frontera....


Tan cerca y tan lejos, es la realidad que se vive día a día al vivir en una frontera con otro país y mas si ese país es una potencia economica. Todos los días son cientos de hombres, mujeres o familias completas que llegan a las ciudades fronterizas como lo es Nuevo Laredo, con la esperanza de cruzar (casi por lo general de manera ilegal) hacia a Estados Unidos para lograr el tan mencionado "sueño americano". No los culpo, no los juzgo; ya que cada uno de ellos lo único que busca es un mejor futuro para si mismos y para las personas que aman y yo no puedo criticar eso.

Lo que en realidad a veces ocasiona malestar al menos a mi; es que los que llegan a cruzar y llegan a tener una residencia legal creen o sienten que son mejores personas que las que nos quedamos a luchar y a buscar las mismas oportunidades pero en nuestra propia tierra. Me ha tocado la mala suerte de toparme con este tipo de gente que aqui llamamos "pochos"; los he visto llegar a las tiendas mexicanas como lo es Soriana y mirar a los demás por encima del hombro como si fueran mejores o se hubieran convertido en otra clase de ser humano por ser residentes americanos.

A mi la verdad me da risa, pero me es necesario repetir que respeto las razones de cada individuo de cambiar de pais, donde nisiquiera hablan su idioma natal, donde sufriran de racismo el resto de sus vidas por ser piel de bronce, donde siempre tendran que pelear el triple o cuadruple para demostrar que son dignos del trabajo en el que estan, donde sus hijos irán como carne de cañon a una guerra que ellos no buscaron por que "la patria los necesita".

Donde es mas facil que nuestros hijos mueran en un enfrentamiento de pandillas, donde los asesinos seriales son mas comunes, donde la moralidad es algo de lo que uno debe de avergonzarse. Vaya en pocas palabras los respeto, por que se tiene que tener mucho valor para llevar a nuestros hijos y a nuestras familias a un entorno tan adverso.

¿Yo? yo prefiero quedarme en mi lado del charco y luchar por el país en el que creo, que posiblemente le falta bastante por crecer, pero al menos yo quiero ser parte de ese hermoso proceso.....